No tratamos el síntoma. Buscamos por qué está ahí.
RAÍZ nació de una pregunta incómoda: ¿por qué tantos pacientes salían de una consulta de 12 minutos con una receta, pero sin ninguna respuesta?
En 2018 empezamos con un solo consultorio y la idea de que la medicina preventiva no debería sentirse como un trámite. Hoy seguimos con el mismo principio: antes de recetar algo para tapar un síntoma, entendemos de dónde viene.
Eso significa historias clínicas de 75 a 90 minutos (no 12), un panel de laboratorio amplio en vez de dos análisis genéricos, y un equipo que se sienta a discutir tu caso en conjunto — medicina funcional, nutrición y salud mental, bajo el mismo techo.
Cinco principios que no negociamos
La causa antes que el síntoma
Un dolor de cabeza recurrente, cansancio constante o cambios de ánimo casi nunca tienen una sola causa. Investigamos hormonas, digestión, sueño e inflamación antes de asumir nada.
Tiempo real de consulta
75 minutos en la primera cita de chequeo integral, 90 en medicina funcional. Suficiente para escuchar la historia completa, no solo los últimos síntomas.
Datos, no intuición
45+ biomarcadores en el panel de laboratorio. Las decisiones se toman sobre resultados, no sobre una corazonada de 10 minutos.
Un solo expediente, un solo equipo
Tu médico funcional, tu nutricionista y tu psicóloga revisan el mismo caso. No repites tu historia tres veces en tres consultorios distintos.
Planes que se pueden seguir
Objetivos medibles a 6 semanas, no una lista de 40 recomendaciones imposibles de cumplir en la vida real.
Un espacio pensado para consultas largas, no de paso
Sede San Isidro, con luz natural en cada consultorio y salas de espera sin la frialdad típica de una clínica.
Medicina funcional, en la práctica
Historia clínica extendida
Revisamos antecedentes familiares, hábitos de sueño, estrés y alimentación desde la primera cita, no solo el motivo de consulta.
Laboratorio ampliado
Panel de 45+ biomarcadores procesado en laboratorio certificado ISO 15189, con resultados en 5 días hábiles.
Seguimiento activo
Control cada 6 semanas durante el primer trimestre, ajustando el plan según cómo responde tu cuerpo, no según un protocolo fijo.